Un accidente no solo deja un golpe: puede abrir un frente de responsabilidad, reclamaciones, incapacidades y trámites que, si se manejan mal desde el inicio, terminan complicando todo. La clave es actuar con calma, pero con método.
Pasos inmediatos (lo básico que sí marca diferencia)
- Prioriza la salud: atención médica primero.
- Documenta todo: fotos, videos, placas, ubicación, daños, señales, estado de la vía.
- Identifica testigos: nombres y teléfonos (si es posible).
- Evita admitir culpas en caliente: limita la conversación a hechos verificables.
- Guarda soportes: historia clínica, incapacidades, facturas, reportes, comunicaciones.
¿Por qué conviene asesorarte temprano?
Porque desde el inicio se define lo más importante: pruebas, narrativa del hecho, responsables y tiempos. Un error típico es dejar pasar días sin soportes o sin reclamar correctamente, y después “reconstruir” resulta más difícil.
¿Cuándo es recomendable un abogado?
- Hay lesionados o incapacidades.
- La responsabilidad está discutida o la otra parte niega hechos.
- Hay daños materiales relevantes o pérdida de ingresos.
- La aseguradora demora, niega o paga menos de lo esperado.
- Necesitas una ruta clara para reclamación y eventual proceso.
Si tuviste un accidente, no improvises.
En Lexura Abogados te ayudamos a ordenar el caso, proteger pruebas y definir la mejor ruta de reclamación o defensa. Agenda una asesoría.
